75899174
LD (55) 75899174
Horarios de atención
8:00 am a 6:00 pm

CONTÁCTANOS

Llena el siguiente formulario, enseguida nos pondremos en contacto contigo


Blog

18 Nov 2016 07:00

El asbesto es un material para la construcción utilizado desde finales del siglo XIX debido a sus características de que al mezclarlo con cemento se obtiene una fibra aislante de calor, con la que se han desarrollado miles de productos.

La fibra milagrosa, como era conocida, fue calificada como cancerígena en los años 80 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo que fue prohibida en más de 50 países. Aún sigue siendo utilizado en productos de uso común como: textiles, cartón, balatas para coche, láminas para techos, tinacos y tuberías de agua, e incluso algunos cigarrillos.

Los más expuestos al riesgo carcinógeno del asbesto son los trabajadores de la construcción por la inhalación de sus partículas dentro de las fábricas, pero los organismos internacionales de salud advierten que no existe un uso seguro de este material, pues sus fibras no tienen olor ni sabor, no se disuelven ni se evaporan y resisten altas temperaturas, el fuego, y la degradación por productos químicos y biológicos.asbesto

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) reconoció desde 2011 que la presencia del asbesto en la vida diaria representa un problema de salud pública, además de que el agua potable en la Ciudad de México se distribuye a través de tuberías de asbesto que actualmente son reemplazados por polietileno al romperse.

Al igual que según datos del INEGI, en México 21 de cada 100 viviendas tienen techo de lámina metálica, cartón o asbesto, y 1 de cada 100 tiene paredes de lámina de cartón, asbesto, carrizo, bambú o palma.

Pese a que ya existían investigaciones acerca de su elevada toxicidad, por su producción barata, resistencia al calor y a la fricción, en México está permitida la utilización del asbesto en su variante blanca, llamada crisotilo, aunque, la exposición a estos materiales, es causa de cáncer de pulmón, laringe y ovario, así como de mesotelioma, un caso específico del abdomen.

El material desprende fibras al ser manejado y estas se clavan y acumulan. Los primeros síntomas tardan entre 15 y 50 años en manifestarse y, una vez diagnosticada la enfermedad, el promedio de vida es de seis meses.

Es por esto que la OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) han declarado que todos los tipos de asbestos, incluido el crisotilo, son cancerígenos, y que no existe un nivel seguro de exposición. En los países donde está prohibido  el amianto, la eliminación de cualquier residuo debe hacerse a cargo de profesionales especializados y según protocolos detallados.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), reconoce la toxicidad de este tipo de materiales y recomienda que las empresas controlen su uso. Aunque la  Confederación de Trabajadores de México (CTM) defiende la bondad del material.

A pesar de esto, México es uno de los principales productores e importadores de este material. Sus importaciones se incrementaron en más de un 100% entre 2011 y 2012, desde los USD $ 9,000,000 hasta los USD $18,000,000 según los datos del último Anuario Estadístico de la Minería mexicana.

Actualmente, en México existe Ayuda Mesotelioma, una asociación creada con el fin de difundir información acerca del mesotelioma, de manera que ayude a pacientes y familias al proporcionar información a los afectados durante la fase de diagnóstico.