Reducir los malos olores en los contenedores de basura, especialmente en entornos de oficina o áreas de alto tráfico, requiere una combinación de mantenimiento preventivo y soluciones absorbentes.
El olor suele empeorar cuando los líquidos se acumulan en el fondo del contenedor, puede aliviarse colocando materiales absorbentes como papel periódico, arena para gato o bicarbonato de sodio. La limpieza frecuente del contenedor es importante para asegurar que esté completamente seco, la desinfección con vinagre blanco y agua elimina bacterias y olores.
Es necesaria la separación de residuos orgánicos en contenedores con tapa hermética que se vacíen diariamente. Para residuos húmedos u olorosos es conveniente el uso de bolsas de plástico de alta densidad o doble bolsa.